Gala Distrital Navidad
Fue una velada verdaderamente mágica. La Gala Benéfica de Navidad de Rotary logró capturar la esencia de estas fechas, recordándonos que el espíritu navideño brilla más cuando se pone al servicio de los demás.
La noche destacó por una propuesta gastronómica excepcional, con una buena comida que deleitó a todos los comensales y sirvió como el maridaje perfecto para una atmósfera de cercanía y elegancia. Momentos antes de la cena mis compañeros Rotaracts y yo realizamos un desfile de banderas protocolario que creo que puso en valor el sentimiento de unidad que se respiraba. Uno de los momentos más animados fue el de las rifas solidarias, una iniciativa divertida y emocionante que permitió a los asistentes colaborar activamente con las causas sociales que Rotary abandera.
Más allá del evento en sí, quiero expresar mi más sincero agradecimiento por haber podido formar parte de este encuentro. En un mundo que a veces se mueve demasiado rápido, reunirse y celebrar en una fecha tan destacada es un ejercicio necesario de humanidad y conexión. Poner en valor este tipo de convivencias no solo fortalece los lazos de la comunidad rotaria, sino que nos recarga de esperanza para el año que comienza.
Una noche para recordar, en la que compartimos el proyecto de Mercy Ships, destinatario de la gala; además, el recuerdo emocionado a quienes ya no están, dos subastas muy especiales, un genial sorteo y, sobre todo, el compromiso del distrito con Mercy Ships y la Fundación Rotaria.
La velada culminó con el concierto de Juan Antonio Simarro con cierre muy especial: villancicos compartidos por todos los asistentes, en un ambiente cercano y festivo.
